Un tarro para postres muy ecológico

Este es el recipiente de vidrio para postres premiado en el Concurso de Diseño de Verallia.

Ya hemos visto el diseño se ha alzado con el Primer Premio de la VI edición del Concurso de Vidrio y Creación de Verallia. Hoy veremos las cualidades del proyecto que ha conquistado la segunda posición en el certamen. Se trata de Bubbles, concebido por Carlota Carrillo, alumna de ESDIR. La futura diseñadora ha creado un un tarro ecológico para postres de lo más particular.

tarro ecológico de diseño

El proyecto Bubbles, ganador del segundo premio en el último Concurso de Diseño de Vidrio y Creación.

 

Tarro ecológico para postres naturales

En primer lugar, la estudiante tuvo muy en cuenta el lema del concurso de este año: diseñar para un mundo más ecológico. Se centró en una propuesta que fuera reutilizable y, por tanto, sostenible. Debía cuidar al máximo la estética sin renunciar a la practicidad e introducir un matiz de diferenciación.
El resultado de su investigación es Bubbles. Un tarro de 140 ml para postres lácteos, delicados y naturales, cuyas propiedades necesitan un envase tan eficaz como deseable. Para lograr lo primero, Carlota eligió hacerlo en vidrio blanco. Esto garantiza su reciclabilidad y también permite conservarlo, sin que desentone con el resto del menaje en cualquier cocina doméstica. En cuanto a lo segundo, lo consiguió gracias a una llamativa forma esférica que le otorga muchas ventajas.
tarro ecológico de vidrio

Por su forma esférica, este tarro ecológico para postres lácteos resulta tan práctico como original.

 

Dicha forma dota a este tarro ecológico de una base que hace que el recipiente se incline para facilitar el movimiento que el consumidor realiza con la cuchara. Este es su gran rasgo diferencial, lo que llama la atención desde el lineal.

Esta particularidad ayuda a desvincular el contenido de lo industrial y sugiere que se trata de un alimento con cualidades excepcionales de textura y sabor. Sus dimensiones (75 x 75 x 75 mm) también aseguran un agarre cómodo y una buena experiencia de consumo.

Su autora ha pensado hasta en tres opciones de etiquetado: clúster, collarín y opérculo. Así, tenemos un tarro ecológico y muy versátil. Lo podemos comprobar en el siguiente vídeo, que desgrana todas las ideas de esta joven diseñadora.

 

About the Author

Isabel Queipo

Periodista especializada en gastronomía y editora de varios blogs relacionados con el ocio y el consumo.

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