Tag Archives: packaging del futuro

  • Así será el packaging del mañana

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    Las claves del packaging que viene: ecológico, personalizado y fácil de transportar.

    Los envases del futuro son predecibles para Surgenia/Centro Tecnológico Avanzado. En este centro se lleva a cabo estudios para categorizar diferentes perfiles de consumidor y eliminar así incertidumbres a la hora de diseñar. Se trata de investigar qué es lo que se debe diseñar o, como dice Paola Caballer, “ir dos pasos por delante del producto”. Nada como poder adelantarse a las necesidades del consumidor con antelación suficiente para obtener una ventaja competitiva. Recientemente, en la revista Interempresas, Caballer ofreció las soluciones de packaging del futuro.

    los envases del futuro Memobottle

    Memobottle es la botella más cómoda de transportar, gracias a su forma.

     

    Las tendencias de consumo que más influyen en el sector son la tecnología, la conciencia ecológica, la búsqueda de la exclusividad y la conveniencia. A la hora de innovar, el sector tiene muy en cuenta estos factores para convencer al conusmidor final. De este modo, los tarros y botellas más adelantados a su tiempo han de cumplir con estos requisitos.

     

    Los envases del futuro y sus claves

    Ser eco-responsables. La conciencia verde motiva al público, y seguirá haciéndolo durante años, a la hora de decantarse por un producto. Ya se están testando recipientes hechos de nuevos biomateriales, que los avances de la tecnología hacen posibles. En este marco, el vidrio tiene mucho terreno ganado, gracias a su naturalidad y a la posibilidad de reciclarse infinitas veces.

    los envases del futuro ecológicos Bottlass

    Un envase que también se convierte en copa es una gran solución ecológica. Es de Bottlass.

     

    Integrarse con la tecnología más puntera. La digitalización está en todas partes y así lo espera el consumidor. Se demanda envases inteligentes, en cuyo diseño se aplican las últimas tecnologías. Numerosos proyectos de I+D se enfocan a ofrecer packaging con dispositivos que informan de la frescura de su contenido o de lo que se debe consumir al día para mantener una dieta sana. Y luego está el factor diversión: la aplicación de la realidad aumentada en el diseño del packaging aumenta su interactividad con las últimas generaciones. Los envases del futuro producirán interés y curiosidad.

    Hiperpersonalizarse. La búsqueda de un envase auténticamente diferenciador sigue siendo trascendental para el sector del lujo. El crecimiento de esta demanda lo va a impulsar en los próximos años de forma exponencial. Un ejemplo es el uso cada vez más extendido de impresión digital en muchos envases de bebidas para ofrecer al público la mayor personalización.

    Viajar con el consumidor. Nuestro ajetreado ritmo de vida nos impone un consumo nómada. Cada vez se aprovecha más el entorno fuera de casa para comer, trabajar o descansar. Esto ha supuesto un impacto enorme sobre el sector agroalimentario. En consecuencia, surgen recipientes enfocados a facilitar su transporte hasta el extremo. Con forma de libreta, adaptables a nuestra bicicleta o nuestros bolsos y mochilas, etcétera. Tamaños reducidos y formatos unipersonales empiezan a ser la regla.

    Mientras las predicciones de Surgenia empiezan a cumplirse, otros medios aliados a la tecnología permiten seguir avanzando el packaging del mañana. Descúbrelo aquí.

     

  • Más que diseño, neurodiseño

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    Los avances de la ciencia ya permiten hablar del neurodiseño, que hará el packaging más atractivo y eficiente.

    El neurodiseño ya está aquí y promete revolucionar el mundo del diseño de envases. Nunca antes se le había prestado tanta atención al packaging; y eso que es esencial para las marcas, ya que constituye su tarjeta de presentación definitiva. Su única oportunidad de impactar y atraer a primera vista a su público objetivo. Gracias a la neurociencia, es posible medir las reacciones de un consumidor ante un producto a través de sensores. Éstos captan todos sus cambios fisiológicos y su intensidad. De aquí viene el neuromarketing, que analiza las reacciones inconscientes de los individuos ante un lineal. Y ya podemos hablar del diseño que se basa en estas investigaciones para crear el packaging perfecto: el neurodiseño.

    Diseño de envases y neuromarketing

    La neurociencia se pone al servicio del marketing. Todo empieza con el diseño.

    Entender el cerebro del consumidor

    Si la ciencia es capaz de saber qué motiva exactamente al mayor número de consumidores a elegir un packaging, lo siguiente es usar estos conocimientos en su el diseño de envases. Se sabe que ciertos materiales provocan determinadas emociones. Una forma concreta provoca un comportamiento determinado. ¿Qué hace que un envase se destaque entre la multitud? ¿Cómo puede contribuir a que el público sea leal a una marca? El neurodiseño, un campo prácticamente virgen, busca dar las respuestas explotando los novísimos descubrimientos en torno al funcionamiento del cerebro.

    Los recientes estudios demuestran que, ante la visión de un objeto, se activan las áreas del cerebro responsables de la percepción del placer y la belleza. Especialmente, aquel sistema neural que nos motiva a actuar en busca de recompensas. Un dato curioso: cuanto más activo está este sistema, más dispuestos nos sentimos a pagar un precio alto por el producto que nos provoca esta reacción. Por tanto, podemos decir que el envase más efectivo es aquel capaz de desencadenar este proceso cerebral.

    Diseño de packaging más eficaz

    En el lineal, la competencia es feroz y destacar depende de un diseño que provoca emociones en el comprador.

    Pistas para el perfecto diseño de envases

    Resumiendo mucho, se pueden destacar tres aspectos esenciales a la hora de diseñar un packaging más eficaz, según esta ciencia recién nacida:

    -La percepción es multisensorial. El cerebro tiene su propia forma de integrar la información procedente de distintas fuentes a la hora de percibir un producto: el color, el olor, el sabor, el tacto o la forma no se perciben aisladamente, sino que estas características interactúan entre ellas. Nuestra imagen final del objeto va más allá de una mera suma de éstas.

    -Las emociones son claves. Las personas son incapaces de tomar decisiones basándose únicamente en procesos cognitivos, como el razonamiento. Se debe a que nuestros sistemas neurológicos se pueden ver desbordados por la información. Cuando ocurre, recurrimos a asociaciones cerebrales entre estímulos que producen determinados estados psucológicos. Así que, a la hora de decidir qué comprar, no nos guiamos por la lógica en último término, sino por las emociones.

    -La importancia de la información táctil. El tacto es una de las modalidades más importantes a la hora de dirigir el comportamiento de los consumidores. De hecho, es la primera de las modalidades sensoriales que los seres humanos conocemos desde el útero, algo que el cerebro no olvida jamás. Por ello, muchos expertsen marketing saben que el público está más predispuesto a comprar aquello que puede tocar. Muchos envases se diseñan con aberturas para permitir esta interacción con el comprador. Y, por supuesto, la sensación táctil que se obtiene del producto resulta decisiva.

    Por tanto, en un campo donde la competencia es feroz y no dejan de surgir los desafíos, está claro que la colaboración entre diseñadores, ingenieros y expertos en neurociencia es la única vía para desarrollar el envase del futuro.