La importancia de reciclar por colores

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La gran ventaja del vidrio es que destaca por ser uno de los mejores elementos para reciclar. Se puede hacer de forma ilimitada, ahorrando así en materias primas naturales y contaminando menos, porque el calcín o vidrio reciclado precisa menos temperatura para fundirse. Sólo hay un factor a tener en cuenta: su color.

En algunos países de Europa, entre ellos Suiza o Alemania, los envases de vidrio se clasifican por colores para su reciclado. Esto se debe a que el vidrio coloreado no puede volver a ser transparente. Si durante el reciclado de vidrio blanco (transparente) se cuela vidrio de otro color, el blanco perdería su pureza. De ahí que resulte más sencillo fabricar vidrio verde o topacio a partir de vidrio reciclado. Y es que en Suiza se recicla el 95% del vidrio utilizado.

Pero “Spain is different” hasta para estas cuestiones y aquí metemos todos los recipientes de vidrio en el mismo iglú, sea cual sea su color. También tiene su explicación: la potente industria vinícola de la que gozamos da lugar a que la mitad de las botellas sean verdes, un color que puede reciclarse a partir de otras mezclas, por lo que se elimina la necesidad de separar. No obstante, de poder hacerlo se ahorraría una cantidad significativa de dinero. Algunas empresas de reciclaje españolas aportan su granito de arena, al contar con máquinas capaces de aislar fragmentos milimétricos de los tres colores más usados.

Resulta curioso constatar que en cada Comunidad Autónoma predomina un color de vidrio distinto según la industria de bebidas más pujante. Según datos de Ecovidrio, en Andalucía manda el blanco gracias al consumo masivo de agua embotellada; en el País Vasco es el verde, por la gran demanda de vino; y en Cataluña, donde lo que más se bebe es la cerveza, el topacio.

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