El vidrio, el material más seguro contra la migración de compuestos tóxicos

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A principios de mes, la sede de AINIA Centro Tecnológico en Paterna (Valencia) celebró una jornada dedicada a La migración: factor clave de la seguridad y calidad de los productos envasados. En ella, varios especialistas comentaron las últimas innovaciones surgidas para fabricar recipientes seguros, combatir la migración de compuestos en determinados tipos de packaging y, por tanto, evitar la contaminación de los alimentos.

AINIA

 

La iniciativa, como podéis imaginar, nos interesó al momento. De modo que nos pusimos en contacto con esta asociación privada, con el fin de preguntar a alguno de los ponentes qué papel juega el vidrio dentro del abanico de medidas de seguridad que se está lleva a cabo actualmente en diferentes campos. Nos respondió Leonor Pascual, ingeniera química y Responsable de Proyectos en Tecnologías del Envase de AINIA. La especialista nos reafirma en nuestra convicción: el vidrio sigue siendo, hoy por hoy, el material más saludable gracias a que es químicamente inerte.

P. ¿Existe alguna legislación con respecto a la conservación de alimentos y bebidas en vidrio?
R. Hay que tener en cuenta que estamos hablando de un material muy estable desde el punto de vista químico. Así, al envase de vidrio se le aplica el reglamento 1935:2004 sobre los materiales y objetos destinados a entrar en contacto con alimentos; y también el reglamento 2023:2006 sobre buenas prácticas de fabricación de materiales y objetos destinados a entrar en contacto con alimentos. Lo que pasa es que se trata de reglamentos genéricos, que se refieren a todos los materiales que han de entrar en contacto con alimentos. Por el momento, no disponemos de una legislación específica para el vidrio. Aunque ciertos países, como Italia, sí cuentan con una.

P. ¿Es posible hacer una estimación de lo que dura la vida útil de un envase de vidrio, tal vez calcular una media?
R. Las botellas de vidrio son 100% reciclables, y el ciclo de reciclabilidad es indefinido, por lo que la vida útil del vidrio, en general, se podría considerar indefinida.

P. El problema con los envases de vidrio es, sobre todo, el tapón, que al no ser de este mismo material puede favorecer la migración de sustancias al contenido. ¿Hay alguna técnica para prevenir esto o se está trabajando en este sentido?
R. El ensayo que permite conocer si se produce una migración y cuantificarla es el llamado de migración global. Si además los materiales con los que están fabricados los cierres contienen alguna sustancia con un límite de migración establecido, haría falta analizar la migración específica de estas sustancias.

P. El consumidor, ¿puede tomar alguna precaución a la hora de conservar alimentos en botellas o tarros de vidrio?
R. El vidrio es químicamente inerte; por eso, en realidad hay que preocuparse de si el sistema de cierre es el adecuado. En el caso concreto de los tarros con tapa metálica tipo twist-off, habría que comprobar que no tiene problemas de corrosión. Por otra parte, si la conservación implica cambios de temperatura en el propio envase, necesitaríamos considerar otros factores, como respetar lo que denominamos “el espacio de cabeza” (es decir, el que se deja en los recipientes para permitir que los alimentos se expandan durante su procesado); evitar el choque térmico o cambio de temperatura brusco del envase y asegurarse de que se ha hecho correctamente el vacío.

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