Botellas de vidrio y nuevas tecnologías

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Algunas bodegas ya se han dado cuenta de que la tecnología digital puede ser una gran aliada.

Botellas de vidrio y nuevas tecnologías han demostrado ser una alianza de lo más provechosa. Y si no, que se lo digan a Bodegas Barbadillo. Una marca debe saber evolucionar con la transformación digital. Sin contar con un marketing digital integrado, es muy difícil que sobreviva. Esta es la opinión de Álvaro Alés, Director de Marketing y Comunicación de Bodegas Barbadillo, quien ofrece las claves para triunfar aliándose con las nuevas tecnologías. Como muestra, dos botones: los vinos Versos 1891 y Castillo de San Diego.

Vino y digitalización

Para entender la estrategia a la hora de crear valor de marca para Barbadillo, analicemos el contexto. Tanto el sector del vino como la manera de consumir los medios han cambiado exponencialmente en los últimos 40 años. En el segundo, concretamente, existe una gran fragmentación y multiplicidad. Por otro lado, se han impuesto ciertas restricciones en la publicidad y el consumo, que afectan especialmente al alcohol.

Además, nos encontramos con una tendencia global hacia la vida saludable. Considera el vino como un alimento, sano en su dosis justa.

Y ahora, veamos qué tienen en común botellas de vidrio y nuevas tecnologías.

 

Historia de una botella inteligente

Versos 1891 es un amontillado que rinde homenaje a Manuel Barbadillo. Este era un poeta, al que se denominaba unverdadero “bodeguero ilustrado”. La familia Barbadillo guardaba la bota del año de nacimiento de este literato, 1891, desde hacía dos siglos.

Había llegado el momento de lanzar este vino tan especial, equipado con un packaging de ultralujo. Empezando por la botella, de cristal soplado a mano de Portugal, con el nombre en letras de oro auténtico. También tiene aplicaciones de platino hechas a mano. Viene en el interior de un estuche elaborado en Ubrique por artesanos marroquineros. Sólo se han producido 100 botellas. ¿Su precio? Asciende a 10.000€.

Si todo lo que se ha dicho suena a tradición, aquí llega la parte innovadora: posee un chip inteligente que garantiza la autenticidad de la botella. Es lo que se llama una tecnología anti fraude. Permite usar el móvil y una aplicación personalizada para comprobar que el producto es auténtico. Con sólo acercar el dispositivo es posible saber cuándo y dónde fue abierta una de estas superexclusivas botellas.

Se estima que el ROI (return of investment) es de 3 millones de euros.

La botella más cara del mundo también es una botella inteligente.

Botellas de vino y nuevas tecnologías Barbadillo

La botella de Castillo de San Diego está conectada a una web.

Dar en el blanco

Otra de sus botellas, la del blanco Castillo de San Diego, incorpora la tecnología Thinfilm. Posee un chip en el collarín y una antena capaz de comunicarse con el móvil del usuario. Es decir, se trata de una “botella conectada”.  Se le dio un fuerte apoyo publicitario a través de la campaña “Dando en el blanco”. Uno de cada dos consumidores que entraba en la web, jugaba. Y una de casa 3 personas que probaba la tecnología, compraba el producto.

En palabras de Álvaro Alés, “hay que hacer muchas cosas, hacerlas bien y comunicarlo”. Barbadillo es actualmente la segunda bodega con mayor presencia en medios. Su apuesta, basada en botellas de vidrio y nuevas tecnologías, ha puesto a la bodega en plena vanguardia “marketiniana”.

 

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